Ranuja era una NO bruja, ¡De eso estaba segura!
Así que, cuando su madre le dijo que pertenecía a una familia de brujos, Ranuja se llevó un buen disgusto. «¡Dame una semana!», exclamó. «¡Me iré a vivir al carromato! ¡Descubriré lo que soy y te lo demostraré!».
Junto con su divertido hermano Sapuzco, probará suerte como médica, paracaidista, creadora de peinados comestibles, payasa… ¡y hasta superheroína!